La Vitamina C

La Vitamina C

Higiene-VitaminaC-Centro-Estetica-Benestar-BarcelonaLa vitamina C es un nutriente esencial para los mamíferos, ya que existen multitud de reacciones metabólicas que requieren de la vitamina C para que se produzcan.

Es fundamental para que el colágeno asuma su estructura de triple hélice; nutriente esencial para el desarrollo y mantenimiento del tejido, vasos sanguíneos y cartílagos; necesaria y relacionada directamente con síntesis, estabilización y metabolismo de hormonas importantísimas como la carnitina o la dopamina.

Los tejidos biológicos que acumulan vitamina C, son innumerables: glándulas adrenales, pituitaria, timo, retina, el plasma del cerebro, bazo, pulmón, testículos, nódulos linfáticos, mucosa del intestino delgado, leucocitos, páncreas, riñón y glándulas salivales.

También ayuda al desarrollo de dientes y encías, huesos y cartílagos, a la absorción del hierro, al crecimiento y reparación del tejido conectivo, a la producción de colágeno, metabolización de grasas y cicatrización de heridas.

Al ser una vitamina de las llamadas esenciales, la evolución ha hecho que casi todos los organismos, plantas y animales, sean capaces de crearla internamente. El ser humano es una notable excepción, ya que no es capaz de producirla de manera natural. Este “defecto evolutivo” no es letal para nuestro organismo debido a que todas las frutas y verduras contienen alguna cantidad de vitamina C.

Los alimentos que contienen mayores fuentes de Vitamina C son: fresas, papaya, kiwi, limón, naranja, mango, sandía y melón. Y de entre los vegetales, destacan: los pimiento rojo y verde, brócoli, coles, espinacas, patata y el tomate.

La carencia de esta vitamina esencial provoca escorbuto, de dónde procede el sobrenombre con el que se conoce también a la vitamina C: el ácido ascórbico. El nombre ascórbico procede del prefijo a-, que significa “no”, y de la palabra scorbuticus, enfermedad común en los marineros que subsistían con dietas en las que no figuraban fruta fresca ni hortalizas, reconocida hace más de 2 siglos por el médico naval británico James Lind, que la prevenía o curaba añadiendo cítricos a la dieta.

Existe multitud de investigaciones y estudios que hacen uso de dosis farmacológicas de ascorbato, y que ofrecen resultados positivos en apoyo al sistema inmunitario, regulación del colesterol, muy significativa reducción de las concentraciones sanguíneas de plomo en fumadores, mejora en la calidad y cantidad de espermatozoides, incidencia positiva en enfermedades y disfunciones inmunitarias relacionadas con la edad, e incluso estudios que muestran que el ascorbato evita enfermedades degenerativas y cardiacas.VitaminaC-Centros-Estetica-Benestar-Barcelona-Higienes-Faciales_02

No existe acuerdo sobre la cantidad mínima o máxima recomendable diaria, pero según diversas tablas de investigaciones científicas podríamos dar unas dosis aproximadas de 90 mg/día para hombres y alrededor de 75 mg/día para mujeres adultas. Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y los fumadores necesitan cantidades mayores de vitamina C.

Y así ocurre igualmente a nivel tópico, aunque con alguna diferencia destacable, ya que la concentración de vitamina C que se alcanza por vía tópica, es hasta 30 veces superior a la conseguida por vía oral y permanece en la piel hasta 48 horas, por lo que su efecto es perdurable en el tiempo.

La doble acción de la Vitamina C refuerza las defensas naturales de la piel y reactiva la síntesis de colágeno. Desde las primeras aplicaciones, el cutis recupera tersura y luminosidad. Día a día, gracias a las propiedades preventivas y tratantes de La VITAMINA C, se atenúan los signos del envejecimiento cutáneo. A la misma vez la Vitamina C proporciona luminosidad disimulando los signos de cansancio y estrés e la piel.

¿CÓMO ACTÚA LA VITAMINA C SOBRE NUESTRA PIEL?

  • Para nuestra piel el ascorbato es imprescindible. Protege las membranas celulares, reforzando su resistencia y actuando sobre los intercambios entre células, activándolas, estimulando su funcionamiento, y en última instancia retrasando su envejecimiento. Se la reconoce como una de las mayores armas antienvejecimiento que existen, por su capacidad antioxidante.

Un antioxidante es una molécula capaz de retardar o prevenir la oxidación de otras moléculas. La oxidación es una reacción química que produce radicales libres que propician reacciones en cadena que dañan e incluso matan células. Los antioxidantes inhiben estas reacciones de oxidación, oxidándose ellos mismos. Por ello, un buen aporte tópico de vitamina C ayuda a prevenir el deterioro de nuestras células cutáneas, combatiendo los radicales libres.

  • Se la considera también imprescindible en la formación del colágeno, ya que participa activamente en el proceso de su síntesis. La vitamina C une diferentes elementos moleculares permitiendo con ello que el colágeno asuma su estructura de triple hélice. Su ausencia en este proceso provoca la formación de un colágeno defectuoso que se traduce en una piel quebradiza y poco elástica. De esta manera la vitamina C se convierte en un nutriente esencial para el desarrollo y mantenimiento del tejido.

El aumento local de la vitamina C significa por tanto favorecer de forma significativa la producción del colágeno con la consiguiente mejoría de la elasticidad cutánea y mayor resistencia de la pared de los vasos capilares.

  • Neutraliza los radicales libres y regenera la vitamina E: ambas acciones conducen a una disminución en la formación de los “lipoperóxidos”, que son las sustancias que originan el envejecimiento.
  • Además la vitamina C , aplicada localmente, previene la formación de posibles tumores cutáneos debidos a los daños provocados en el ADN por los rayos UVB

 

Propiedades de la Vitamina C

Antiradicalar: gracias a su acción antioxidante, neutraliza los efectos perniciosos de los radicales libres, principales responsables del envejecimiento cutáneo.

Acción pro-hidratante: regenera la vitamina E de la piel, lo que permite que ésta desarrolle plenamente su acción hidratante, antioxidante y reparadora.

Acción despigmentante: tiene una acción inhibidora de los enzimas responsables de la síntesis de melanina.

Acción sobre la elasticidad de la piel: actúa frenando la oxidación de los lípidos, que son los responsables directos de las fibras elásticas de la piel.

Imprescindible en la formación de colágeno participando activamente en el proceso de su síntesis.

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La Crema y Serum Vitamina C de Benestar

Contiene un elevado porcentaje de extracto procedente de la naranja rubia de Calabria (citrus aurantium), una naranja particularmente rica en Vitamina C. Este extracto además de contener grandes cantidades de vitamina C natural, es rica en aceites esenciales y pectinas propias de la naranja que constituyen una verdadera cápsula natural protectora de la propia vitamina C.

Crema Vitamina C Benestar

Recomendada para todo tipo de pieles pero especialmente indicada para pieles secas, deshidratadas y con signos de envejecimiento cutáneo. También es aconsejable utilizarla como preventiva de estos signos. Se recomienda utilizar como crema base 1 ó 2 veces al día después de haber limpiado y tonificado la piel.

Serum Vitamina C Benestar

Gracias a su excipiente gel fluido está especialmente indicado para pieles grasas, pero también puede utilizarse en todas las pieles como coadyudante de la acción de la crema hidratante habitual o de la crema vitamina C. En estos casos se aplicaría bien antes de la crema o bien mezclado con ella. Al penetrar más que una crema aporta su acción antioxidante hasta las capas más profundas de la piel.

Puedes adquirirlos en nuestros centros Benestar o en nuestra tienda online: Crema Vitamina C y Serum Vitamina C

2018-04-11T09:32:28+00:00
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