Una vez más volvemos a escribir sobre la importancia que tiene la protección solar. Es importante durante todo el año pero todavía más durante estos meses de verano.
No tomar precauciones al respecto puede tener graves consecuencias para nuestra piel y para nuestra salud en general.

Aunque la luz solar es esencial para la vida, la exposición al astro rey sin control puede dañarnos. El sol emite radiaciones (UVA y UVB) y la exposición excesiva a estos rayos provoca daños en nuestra piel. Estos daños pueden ser a corto plazo, como quemaduras o fotosensibilidad ocular o a largo plazo, como el cáncer de piel o el envejecimiento cutáneo.
Las quemaduras solares surgen cuando las personas pasan mucho tiempo al sol sin protección, así como la fotosensibilidad ocular, daño en la visión que puede llegar a multiplicar por cuatro el riesgo de padecer cataratas. Las quemaduras aparecen justo tras la exposición solar en forma de enrojecimiento de la piel y pueden ir acompañadas de inflamación, dolor, fiebre, escalofríos o fatiga.

En cuanto al cáncer de piel, puede aparecer en células dañadas por los rayos UV que permanecen en la piel y se convierten en cancerosas.
Hay que tener en cuenta, además, que el daño solar es acumulativo. Esto quiere decir que, cuando la síntesis de melanina no es suficiente para absorber toda la radiación solar y daña el ADN de las células, termina provocando mutaciones en el mismo. Cuando el daño solar es muy grande y las mutaciones se multiplican aparecen las enfermedades de la piel.
Frente a todos estos riesgos, la medida de prevención fundamental es utilizar protectores solares.
Tomar el sol es seguro con protectores solares
Los protectores solares son el escudo contra los posibles daños del sol sobre la piel. Tomar el sol no tiene ningún peligro si utilizamos los protectores solares adecuados, que previenen que los rayos ultravioleta traspasen la piel y ayudan a broncearnos de forma segura.
El primer elemento que hay que conocer a la hora de elegir un protector solar es el Factor de Protección Solar (FPS). Su número indica la cantidad de veces extra que previene la penetración del sol en la piel.

Los factores 15 a 25 son de protección media mientras que los del 30 al 50 son de alta protección y un FPS mayor de 50 proporciona protección muy alta.
El segundo elemento más importante para considerar es el tipo de piel. Hay cremas más indicadas para pieles grasas o más sensibles, por ejemplo. En general, los niños necesitan cremas con mayor factor de protección frente al sol, así como las personas de piel clara. Sin embargo, tanto las personas de piel oscura como las de piel clara necesitan protección pues la radiación afecta a todos los tipos de pieles.

Falsas creencias sobre los protectores solares
En relación con los protectores solares existen muchos mitos que perjudican su uso adecuado. Se trata de falsas creencias que reducen la protección frente a la radiación solar y aumentan la probabilidad de contraer un melanoma o padecer daños cutáneos.
La duración del producto, la necesidad de reaplicar lo tras el baño si es resistente al agua o si debe emplearse en días nublados son dudas habituales de la población ante la exposición solar.
La duración del protector solar viene dada por el PAO, (Periodo After Opening), y es el tiempo, tras su apertura, en el que el producto mantiene sus características. Por lo tanto, una vez abierta, la crema no mantiene sus propiedades de un año para otro.
Y, en realidad, la radiación solar atraviesa las nubes, por lo que es necesario aplicar el protector también en días nublados. Por otra parte, aunque se trate de cremas resistentes al agua, es recomendable reaplicar el producto tras bañarse, sobre todo si te has secado con una toalla.
La crema ideal para una alta protección
Si buscas un fotoprotector solar con el FPS más alto (SPF +50), 100% sostenible y que cuide perfectamente tu piel, Benestar cuenta con la crema solar idónea.
La nueva crema solar natural de Benestar con efecto antiaging protege todos los tipos de pieles mientras cuida y trata, gracias a sus principios antienvejecimiento, la piel del rostro, cuello y escote. Es eficaz contra los rayos UVA/UVB, resistente al agua y ayuda a resaltar el bronceado.
Además, se trata de una crema pionera en la protección de las especies marinas. No contiene en su formulación ninguno de los componentes químicos habituales en los protectores convencionales, que dañan los ecosistemas marinos y los arrecifes de coral. Su fórmula “reef safe”, vegana y de origen natural respeta la fauna y flora marinas.
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