
Después del verano es un buen momento para volver a prestar atención a nuestra piel. Durante los meses de calor, el sol, las altas temperaturas, el cloro de las piscinas, el salitre del mar y los cambios en nuestras rutinas pueden dejar huella tanto en el rostro como en el cuerpo.
La piel puede sentirse más seca o deshidratada, presentar una textura menos uniforme, verse más apagada o mostrar manchas que durante el verano se han hecho más visibles.
Por eso, la vuelta de las vacaciones puede ser el momento perfecto para hacer una puesta a punto de la piel, recuperar los cuidados habituales y valorar qué necesita realmente.
Y cuando hablamos de piel, no hablamos únicamente del rostro. La piel es el órgano más grande del cuerpo y necesita cuidados profesionales periódicos, además de los cuidados que realizamos habitualmente en casa.

¿Qué necesita la piel después del verano?
No todas las pieles reaccionan de la misma manera ni necesitan los mismos cuidados.
Por eso, antes de decidir qué tratamiento realizar, es importante observar su estado y valorar aspectos como la hidratación, la textura, la luminosidad, la presencia de manchas o la acumulación de células muertas.
A partir de ahí podemos establecer los cuidados y tratamientos más adecuados para cada persona.
El objetivo no tiene por qué ser corregir un problema concreto. Muchas veces se trata simplemente de mantener una piel sana, cuidada, hidratada y luminosa.
Son cuidados esenciales a cualquier edad y tanto para mujeres como para hombres.
Empezar por una buena higiene facial profesiona
Después del verano, una higiene facial profesional puede ser un excelente punto de partida.
Una limpieza profunda permite retirar impurezas y células muertas acumuladas y preparar la piel para recibir posteriormente otros principios activos y tratamientos.
Pero tampoco todas las higienes faciales tienen que ser iguales. El protocolo debe adaptarse al tipo de piel y a sus necesidades en ese momento.

A partir de una piel correctamente limpia podemos incorporar tratamientos dirigidos a hidratar, mejorar la textura, aportar luminosidad o trabajar necesidades más específicas.

Además, una piel correctamente hidratada responde mejor a los cuidados posteriores.
Hidratación: uno de los cuidados fundamentales después del verano
La exposición continuada al sol, el calor, el aire acondicionado, el cloro y el agua del mar pueden favorecer la pérdida de hidratación.
Por eso, después de las vacaciones solemos recomendar prestar especial atención a este aspecto.
Los tratamientos faciales hidratantes ayudan a devolver confort y suavidad a la piel y a conseguir que vuelva a verse más jugosa y luminosa.
Tratamientos faciales que podemos combinar

Una vez valorado el estado de la piel, podemos complementar la higiene y la hidratación con diferentes tratamientos.
La radiofrecuencia facial permite trabajar la calidad y firmeza de la piel y puede incorporarse dentro de un programa de cuidado facial personalizado.
El masaje Kobido combina el trabajo manual sobre el rostro con un agradable momento de relajación. Es una opción especialmente interesante cuando queremos unir el cuidado de la piel con ese tiempo para parar, relajarse y dejarse cuidar.
La mesoterapia virtual permite trabajar con principios activos específicos en función de las necesidades de la piel.
El Dermapen es otra de las opciones que podemos valorar para mejorar determinados aspectos relacionados con la textura y calidad de la piel.
También disponemos de tecnologías como HIFU facial e IPL facial, que tienen indicaciones diferentes y que deben recomendarse siempre después de valorar previamente cada piel.
No se trata de realizar muchos tratamientos, sino de elegir correctamente cuáles necesita cada persona y cómo combinarlos. Cuando diferentes técnicas están bien indicadas pueden complementarse y potenciar sus resultados.

Después de exfoliar, la hidratación corporal es fundamental para devolver a la piel confort, elasticidad y un aspecto más cuidado.
Es una combinación sencilla, pero especialmente agradable después del verano.
Después del verano, el cuerpo también necesita cuidados
A menudo prestamos mucha atención al rostro y nos olvidamos de la piel del resto del cuerpo.
Sin embargo, brazos, piernas, espalda y escote también han estado expuestos durante semanas al sol, al cloro, al salitre y al calor.
Una buena exfoliación corporal ayuda a retirar las células muertas acumuladas y a mejorar la textura de la piel, dejándola más suave y preparada para recibir posteriormente una hidratación profunda.
Exfoliación, hidratación y masaje: cuidar la piel y también relajarse
Si además acompañamos la exfoliación y la hidratación con un masaje corporal, conseguimos unir dos conceptos que para nosotras siempre han ido de la mano: cuidado y bienestar.
Mientras trabajamos la piel, el masaje permite relajarse, desconectar y disfrutar de un tiempo dedicado exclusivamente a uno mismo.

Porque acudir a un centro de estética no tiene por qué responder únicamente a una necesidad estética. También puede ser ese espacio reservado para parar, cuidarse y dejarse cuidar.
Otros tratamientos corporales según cada necesidad

Después del verano también puede ser un buen momento para valorar otras necesidades corporales.
Si existe sensación de pesadez o retención de líquidos, podemos incorporar tratamientos como la presoterapia Balancer® o determinados masajes circulatorios y drenantes.
Cuando el objetivo es trabajar la firmeza o determinadas zonas corporales, podemos valorar tecnologías y tratamientos como la radiofrecuencia corporal, HIFU corporal, EMS o I-Shape, entre otras opciones disponibles en nuestros centros.
De nuevo, la clave está en valorar cada caso. Una misma persona puede necesitar hidratación, trabajar la retención de líquidos o mejorar la firmeza, y diferentes tratamientos pueden combinarse dentro de un mismo programa para complementar sus efectos.

Y en casa, seguir cuidando la piel
Los tratamientos profesionales deben acompañarse de unos buenos hábitos diarios.
Mantener una hidratación adecuada, seguir una alimentación equilibrada y variada, descansar suficientemente y cuidar la piel con productos adaptados a sus necesidades ayuda a mantener los resultados.
También es importante evitar una exposición solar excesiva y proteger adecuadamente la piel cuando sea necesario, especialmente después de determinados tratamientos profesionales.
El cuidado de la piel no debería limitarse a momentos concretos del año. La constancia, tanto en casa como con cuidados profesionales periódicos, es fundamental para mantenerla sana y bonita.
¿Qué tratamiento necesita tu piel después del verano?

No existe una respuesta única.
Una piel puede necesitar principalmente hidratación; otra, una higiene profunda; otra puede beneficiarse de tratamientos destinados a mejorar su textura, luminosidad o firmeza. Y lo mismo ocurre con el cuerpo.
Por eso, en Benestar preferimos valorar cada caso y recomendar únicamente aquellos tratamientos que realmente pueden aportar un beneficio.
Contamos con más de 25 años de experiencia y con profesionales altamente formadas para asesorarte y ayudarte a elegir los cuidados más adecuados para tu piel.
BENESTAR CALVET
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